Empanadillas de gambas y cebolla caramelizada

Hoy os traigo una receta que, aunque nos llevara un poco de tiempo para hacer la masa, el resultado es espectacular, además podemos prepararlas para una cena, como entrante en una comida familiar. Yo os voy a mostrar la receta haciendo nosotros mismos la masa de las empanadillas, pero también es verdad que podéis comprar las obleas que venden en cualquier supermercado y ahorraros ese trabajo, todo depende del tiempo que tengáis o del trabajo que queráis invertir en la receta. Sea como sea estoy segura que disfrutareis del resultado.

Ingredientes: para 10 empanadillas

  • Gambas
  • 1 cebolla
  • Azúcar, una cucharada sopera
  • 150gr de harina
  • 10gr de sal
  • 150ml de agua
  • 12gr de levadura fresca
  • 1 huevo

Preparación:

  1. En primer lugar, si optáis por hacer vosotros mismos la masa tendremos que comenzar por prepararla ya que necesita al menos 1 hora para que fermente. Para empezar, vamos a poner en un bol la harina, con una cucharadita de sal y mezclamos bien con la ayuda de una cuchara.

    Mezclar harina y sal

  2. Ponemos el agua templada en un vaso y metemos ahí la levadura, con la ayuda de una cucharilla mezclamos para que se derrita la levadura. Hacemos un volcán con la harina y en el interior echamos el agua con la levadura y con la cuchara vamos integrando la harina para crear una masa homogénea.

    Añadir agua y levadura

  3. Una vez integrados todos los ingredientes de la masa, ponemos harina en la zona de trabajo y amasamos hasta que la masa no se nos quede pegada en las manos. Una vez lista la dejamos en una zona templada de la cocina, sobre un poco de harina y lo tapamos con un trapo para que fermente.

    Dejar reposar

  4. Cuando veamos que la masa está doblando su tamaño podemos empezar con el relleno, para ello pelamos y picamos la cebolla en tiras. Ponemos una sarten con un chorrito de aceite a calentar y cuando este a su temperatura, bajamos un poco el calor y ponemos la cebolla a sofreír con una pizca de sal.

    Sofreír la cebolla

  5. Cuando la cebolla esta tierna, le ponemos el azúcar y sin dejar de remover dejamos unos minutos para que se caramelice. Cuando veamos que el azúcar está caramelizándose, añadimos las gambas y dejamos que se cocinen con el jugo de la sarten. Retiramos del fuego cuando veamos que las gambas están doradas y bien hechas, reservamos.

    Añadir las gambas

  6. Una vez listo el relleno volvemos a poner un poco de harina en la mesa de trabajo y con la ayuda del rodillo estiramos la masa, que no se quede muy fina, para que al rellenarla no se nos rompa.

    Estirar la masa

  7. Con la ayuda de un molde para empañadillas hacemos los círculos, con la masa que nos sobra hacemos una bola y podemos volver a estirarla para hacer más obleas. Podéis poner el horno a precalentar para hornear las empanadillas.

    Preparar las obleas

  8. Para continuar ponemos sobre el molde la oblea e introducimos un poco del relleno en el centro, con cuidado cerramos el molde y presionamos en el borde para que se quede bien sellada. Repetimos este pasa todas las veces que sean necesarias.

    Rellenar la oblea

  9. Vamos colocando las empanadillas sobre una fuente para el horno con papel para horno, de ese modo no se nos quedaran pegadas. Cuando las tengamos todas listas batimos el huevo en un plato y con la ayuda de un pincel de cocina, pintamos todas las empanadillas para que tengan un color más dorado.

    Hornear las empanadillas

  10. Metemos la bandeja en el horno y dejamos que se cocinen con calma, comprobar de vez en cuando que se están haciendo correctamente y que no se quemen. Cuando veáis que las empanadillas tienen un color dorado y la masa este crujiente, podéis apagar el horno y sacar la bandeja. Servimos las empanadillas y a disfrutar, eso sí, tened cuidado, dejar que el interior se enfrié un poco antes de hincarle un diente.

    Empanadillas

Pechuga rellena

Hoy os traigo otra receta con pechuga de pollo, una manera diferente para preparar esa parte del pollo a la que podemos dar juego y variedad añadiéndole salsas o cambiando la forma de hacerla. En este caso vamos a rellenarla con bacon y queso, aunque el relleno como en muchas otras ocasiones os he dicho podéis variarlo, se le puede poner jamón y queso, tortilla francesa… muchas opciones para el gusto de cada uno, le pongáis el relleno que pongáis la base de la receta será siempre la misma.

Ingredientes: para 2 personas

  • 1 pechuga o 4 filetes
  • 4 lonchas de bacon
  • 2 lonchas de queso
  • 1 huevo
  • Pan rallado
  • Sal
  • Aceite

Preparación:

  1. Para comenzar si tenemos la pechuga entera tenemos que hacer filetes, que no sean muy gordos para que luego se cocinen bien, yo os recomendaría que partáis la pechuga en dos filetes anchos y de ahí cortar en dos cada una de las mitades sin separar del todo los filetes. Si tenéis ya los filetes ese paso os lo podéis ahorrar.

    Cotar la pechuga

  2. Ahora le ponemos un poco de sal por dentro y por fuera y empezamos con el relleno, ponéis la loncha de queso entre las dos de bacon y las introducís en el interior de la pechuga. En el caso de tener 2 filetes separados ponéis el relleno sobre un filete y lo tapáis con el otro.

    Rellenar la pechuga

  3. Ahora en un plato batimos el huevo, que este bien mezclado y no se quede clara sin cuajar. Una vez listo pasamos la pechuga por el huevo, que se impregne bien por ambos lados.

    Pasar por huevo

  4. Lo siguiente será pasar la pechuga por pan rallado que tendremos en otro plato. Repetimos estos dos últimos pasos con ambas pechugas.

    Pasar por pan rallado

  5. Ahora ponemos una sarten al fuego con un poco de aceite, una vez caliente bajamos un poco el calor y ponemos la pechuga a cocinar, cuando veamos que el pan rallado se dora le damos la vuelta. Comprobar que el filete se ha hecho correctamente haciéndole un pequeño corte en ambos lados.

    Freír la pechuga

  6. Una vez dorado por ambos lados y comprobado que la pechuga no esté cruda por el interior podéis retirar y servir en los platos. Como acompañamiento podéis poner unas ricas patatas fritas o un poco de puré de patatas.

    Pechuga rellena

La harina

En la mayoría de las recetas que usamos día a día añadimos la harina prácticamente como uno de los ingredientes principales de la cocina, pero sabemos realmente ¿qué es la harina y como usarla correctamente en cada una de nuestras recetas? Pues la verdad que yo estoy convencida de que la mayoría de nosotros no lo sabemos, la usamos porque conocemos parte de sus propiedades, en el post de hoy os voy a contar alguna cosilla más sobre la harina para que podáis incorporar la harina adecuada al tipo de receta que tengáis entre manos.

Lo primero que tenemos que saber es que la harina es un polvo fino que se obtiene del cereal molido y de otros alimentos ricos en almidón. La harina nos proporciona estructura, volumen, además de sabor, nutrientes e incluso un poco de color a nuestros platos. Existen muchos tipos de harina, tantos como cereales, aunque en nuestra cocina la más habitual es la de trigo, es la que usamos para espesar salsas, para repostería… pero, aun así, hay muchos tipos de harina, incluso dentro de cada grupo podemos encontrar muchas variantes que se determinaran por factores de la harina, como por ejemplo la fuerza que tenga la harina nos ayudara a escoger la mejor según lo que queramos preparar.

 ¿Cómo saber la fuerza de la harina?

Hay diferentes formas de saber la fuerza que tiene la harina, en Europa se guía por la cantidad de gluten o proteínas que tenga. Estos serían los grupos en los que tendríamos las diferentes harinas.

Las harinas extra fuertes: dentro de este grupo están aquellas con un porcentaje alto de proteínas, se obtienen de cereales más duros y no están habitual usarla para las recetas habituales, el porcentaje suele estar sobre el 13%.

Las harinas fuertes: este tipo de harinas son ideales para recetas de pan, para masas de pizza, empanadas… el porcentaje de proteínas en estas harinas anda entre el 10 y 12%.

Las harinas débiles: aquí encontramos las harinas ideales para repostería, son muy suaves y para recetas que necesiten más consistencia como el pan no sirven ya que no mantienen la forma. En este caso el porcentaje de proteínas esta entre un 7 y 9%.

Las harinas más habituales

La harina más usada en la cocina diaria es la harina de trigo común que podemos encontrar en cualquier supermercado. Esta es una harina sencilla que podemos usar para cualquier receta que no necesite un tipo de harina más específica.

Harina de trigo

En segundo lugar, tenemos la harina de repostería, cada vez más supermercados disponen de este tipo de harina especial para nuestros platos más dulces. En este caso la harina que se obtiene de moler sucesivamente los granos de trigo es de gran calidad.

Harina de repostería

En tercer lugar, tenemos la harina de fuerza de la que ya os he hablado, este tipo de harina es algo más complicada de encontrar, no en todos los sitios venden harina de fuerza de buena calidad, aunque cada vez en más supermercados podemos encontrarla. Este tipo de harina es ideal para hacer recetas que requieran de masas fermentadas, como el caso de la pizza o de la empanada.

Harina de fuerza

Para continuar tenemos la harina leudante, esta harina va ya mezclada con levadura seca, es ideal para bizcocho y todo tipo de masas de repostería en las que la harina y la levadura seca son fundamentales. El único problema es que no podemos saber la cantidad de levadura que incorpora en la masa, por lo que puede ser complicado usarla ya que además la levadura puede perder efectividad con el paso del tiempo, aunque es una manera rápida de preparar una masa.

¿Cómo usar la harina?

Esta es una pregunta sencilla pero complicada a la vez, si alguien nos hace esa pregunta diremos que añadiendo la harina al recipiente en el que estemos preparando la masa y no estamos del todo incorrectos. En muchas recetas estoy segura de que habréis leído que la harina tiene que estar tamizada y posiblemente habréis pensado en más de una ocasión cual es la razón por la que hay que hacer eso con la harina.

En primer lugar, os diré que no solo se tamiza la harina, hay muchos otros ingredientes que se pueden o que, en alguna ocasión, según la receta, os dirán que tamicéis diferentes ingredientes sólidos. Pero a lo que vamos, la razón por lo que la harina es mejor tamizarla antes de añadirla a la preparación es porque al tamizarla separamos las partículas e distintos tamaños, de esta manera conseguiremos que se integre perfectamente al resto de ingredientes, obteniendo una masa sin grumos. Otra de las razones es eliminar impurezas que los ingredientes solidos puedan tener y que nos resultarían difíciles de percibir sin pasarla por el tamiz. En el caso de la harina al tamizarla también conseguimos airear la harina por lo que el resultado en caso por ejemplo de un bizcocho nos saldrá más ligero y esponjoso, en estos casos se recomienda tamizarla varias veces para aumentar la esponjosidad.

Espero que este post os haya ayudado a conocer un poco más la harina y las variantes más usadas para nuestro día a día. Como siempre os digo estaré encantada de recibir vuestros mensajes o sugerencias y en breve hablaremos sobre otro ingrediente ideal de nuestras recetas reposteras, el chocolate, os espero.

Redondo de carne

En esta ocasión os traigo otra forma con la que preparar carne picada, generalmente esta carne la usamos para complementar pasta, para preparar platos como albóndigas o hamburguesas. En muchas ocasiones nos cuenta buscar otros platos para usarla, en este caso os traigo una receta que espero que os guste. Tener en cuenta que, aunque es fácil de preparar necesitaremos preparar la carne el día anterior a cocinarla, ya que tiene que estar unas horas en el frigorífico para que coja bien la forma.

Ingredientes: para 2 personas

• ½ kilo de carne picada
• 7 lonchas de bacon
• 3 lonchas de queso
• Sal
• Pimienta negra
• Agua
• 1 pastilla de caldo de carne
• Papel trasparente

Preparación:

  1. Para empezar, ponemos en un bol la carne con una pizca de sal y de pimienta. Mezclamos bien, integrando bien los condimentos a toda la carne.

    Salpimentar la carne

  2. Para continuar ponemos un trozo grande de film trasparente en la mesa de trabajo. Hacemos una bola con la carne (si queréis hacer 2 rulos individuales usar la mitad de la carne para cada rulo) y con la ayuda de las manos le damos forma, intentar que su forma sea de cuadrado o rectángulo, para que luego su forma quede mejor. La colocamos sobre el film, más bien centrado.

    Dar forma a la carne

  3. Colocamos 3 lonchas de bacon en el centro de la carne, más bien de la mitad hacia arriba y otras 3 de la mitad hacia abajo.

    Poner el bacon

  4. Después ponemos las dos lonchas de queso y la tercera la partimos por la mitad para cubrir el trozo de abajo.

    Poner el queso

  5. Cerramos las lonchas de bacon, cubriendo el queso, en mi caso el queso se quedaba al descubierto, así que añadí una loncha extra para cubrir esa parte del queso.

    Terminar el relleno

  6. Ahora con la ayuda del film vamos dándole forma, haciendo una especie de rulo, dejando el bacon y el queso en el interior de la carne. Una vez listo, cerramos el film, dándole presión, con cuidado de que no se rompa. Dejarlo una noche en frio para que la carne se compacte y se nos mantenga la forma.

    Dar forma al rulo

  7. Para terminar la receta ponemos una un poco de agua en una taza con la pastilla de caldo y calentamos un par de minutos en el microondas para que se deshaga la pastilla. Mientras sacamos el rulo, le quitamos el film y lo colocamos en una fuente.

    Caldo de carne

  8. Removemos un poco el caldo con la ayuda de una cuchara y se lo echamos sobre el rulo. Metemos la fuente en el horno y dejamos que se cocine hasta que se nos dore la carne.

    Rulo de carne para hornear

  9. Una vez listo sacamos y servimos.

    Rulo de carne

Lasaña de jamón

La lasaña es un plato fácil de hacer pero que nos lleva mucho trabajo, sea de lo que sea la lasaña le tenemos que dedicar tiempo. En este caso os traigo una lasaña diferente, en este caso la pasta va a ser el relleno y el jamón nos hará de las capas de la lasaña. Os recomiendo que la probéis, yo la descubrí un día probando y el resultado me gusto bastante. Por el jamón podéis usar el que queráis, aquí os he puesto lonchas redondas porque es el que tenía, pero pueden ser lonchas cuadradas o rectangulares, es más en caso de las 2 últimas montareis la lasaña mucho mejor.

Ingredientes: para 2 personas

  • 12 lonchas de jamón (si son de las cuadradas o rectangulares 4)
  • 100 gr de macarrones
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Sal
  • 1 pastilla de caldo de carne
  • 20 gr de harina
  • 20 gr de mantequilla o margarina
  • 200 ml de leche
  • Nuez moscada
  • Pimienta negra
  • Queso rallado

Preparación:

  1. Para comenzar ponemos una olla con abundante agua, un chorro de aceite, la pastilla de caldo y una pizca de sal. Dejamos hasta que comience a hervir y añadimos la pasta. Dejar que se haga la pasta removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

    Cocer la pasta

  2. Mientras tanto cogemos una fuente y colocamos la mitad de las lonchas en la fuente, esa será nuestra base de la lasaña. En mi caso he puesto 3 lonchas para cada lasaña, si usáis otro tipo de lonchas pues será 1 por cada lasaña

    Base de la lasaña

  3. Una vez lista la pasta la escurrimos y dejamos sobe el escurridor a que suelte el agua sobrante, yo os recomiendo que la mojéis con agua fría para romper el punto de cocción y que no siga cocinándose.

    Pasta cocida

  4. Una vez seca la pasta colocamos una capa de macarrones sobre la loncha o lonchas de jamón, dependerá de cual hayamos usado.

    Relleno de la lasaña

  5. Después cubrimos los macarrones con el resto de jamón, en mi caso otras 3 lonchas. En este momento encenderemos el horno para que se nos vaya precalentando.

    Capa superior

  6. Ahora nos vamos a poner con la bechamel, en una sarten antiadherente, añadimos la mantequilla o margarina y dejamos que se derrita removiendo, que no hierva.

    Derretir la mantequilla

  7. Para continuar añadimos toda la harina y con la ayuda de unas varillas mezclamos bien, removemos durante unos minutos para que la harina se cocine un poco.

    Añadir la harina

  8. Poco a poco vamos añadiendo la leche, sin dejar de remover y mezclando bien para que no queden grumos, se nos formara una masa homogénea no muy liquida.

    Añadir la leche

  9. Para acabar con la preparación de la bechamel le añadimos una pizca de sal y otra de pimienta y nuez moscada. Removemos bien durante unos minutos para que la salsa se cocine.

    Condimentar la salsa

  10. Una vez lista volcamos la salsa sobre nuestra lasaña, cubriendo bien.

    Cubrir la lasaña

  11. Le ponemos queso rallado por encima y ya podemos introducir en el horno para que se gratine y ya de paso se nos caliente.

    Poner queso rallado

  12. Cunando veamos que el queso esta crujiente podemos retirar del horno y servir.

    Lasaña de jamón

Patatas a la riojana

El plato que os traigo hoy es una receta sencilla que nos puede sacar de un apuro un día frio de invierno. Esta receta es muy fácil de hacer y además de un plato caliente es copioso, podéis ponerlo como primer plato con algo de carne o pescado de segundo. O incluso como plato único, de ambas maneras disfrutareis de un plato lleno de sabor y que os templara el cuerpo.

Ingredientes: para 2 personas

  • 6 patatas grandes
  • 1 ristra de chorizo
  • ½ cebolla
  • 2 hojas de laurel
  • Una pizca de pimentón
  • Un par de pimientos del piquillo
  • Sal
  • Aceite
  • 1 pastilla de caldo de carne

Preparación:

  1. Para empezar mientras calentamos un poco de aceite, picamos la cebolla en trozos pequeños. Cuando el aceite este caliente, añadimos la cebolla con una pizca de sal y la pastilla de caldo, bajamos casi al mínimo para que se cocine a fuego lento.

    Sofreír la cebolla

  2. Mientras la cebolla se va preparando, no os olvidéis de remover de vez en cuando, vamos picando los pimientos, que añadiremos a la olla cuando la cebolla empiece a estar blanda.

    Añadir el pimiento

  3. Vamos removiendo dentro de la olla mientras picamos en rodajas el chorizo. Una vez la cebolla dorada y blanda añadimos el chorizo y rehogamos, dejando que suelte el jugo.

    Sofreír el chorizo

  4. Mientras se cocina un poco el chorizo vamos pelando y picando las patatas en rodajas, no muy grandes. Una vez veamos que el chorizo se está haciendo añadimos las patatas, las hojas de laurel y removemos un poco para que se mezcle con los sabores de la olla.

    Añadir las patatas

  5. Cubrimos con agua, le ponemos también la pizca de pimentón, yo le he puesto dulce, pero según vuestro gusto, también podría ser del picante. Tapáis la olla y dejamos que se cocine, comprobar la sal, posiblemente haya que añadirle un poco más.

    Cubrir de agua

  6. Cuando veáis que la patata se pincha con facilidad podéis servir, podéis servirlas muy caldosas o con poco caldo, eso a vuestro gusto.

    Patatas a la riojana

Arroz 3 delicias

Hoy vamos a preparar un arroz 3 delicias, como en otras ocasiones os he dicho el arroz nos admite muchos ingredientes diferentes, en este caso yo he usado tortilla francesa, jamón y palitos de cangrejo, aunque podéis usar también gambas o cualquier otro ingrediente que tengáis o que os apetezca.

Ingredientes: para 2 personas

  • ½ cebolla
  • 300 gr de arroz
  • 2 huevos
  • 4 lonchas anchas de jamón
  • 4 palitos de cangrejo
  • 1 pastilla de caldo de carne
  • Sal
  • Aceite de oliva

Preparación:

  1. Para comenzar vamos a picar la cebolla en trozos muy pequeños. Ponemos una cazuela con un chorrito de aceite a calentar, una vez listo ponemos a fuego medio y añadimos la cebolla, una pizca de sal y la pastilla de caldo. Dejamos que sofría removiendo de vez en cuando.

    Sofreír la cebolla

  2. Cuando la cebolla esta blanda añadimos el arroz y removemos bien para que absorba los jugos de la cuela. Cuando se empiece a quedar seco cubrimos con agua y dejamos que el arroz se cocine. Probar de vez en cuando y añadir más agua en caso de que sea necesario.

    Preparar el arroz

  3. Mientras se cocina el arroz, en un plato batimos los 2 huevos con una pizca de sal. Ponemos una sarten con un poquito de aceite, cuando este caliente añadimos los huevos para preparar una tortilla francesa. Una vez dorada por ambos lados, la retiramos y dejamos que se enfrié antes de cortarla en trozos. También tenemos que cortar en trozos el jamón y los palitos de cangrejo.

    Preparar las 3 delicias

  4. Una vez listo el arroz, le añadimos la tortilla francesa, el jamón y los palitos de cangrejo, sin dejar de remover dejamos que los ingredientes se integren con el arroz.

    Integrar los ingredientes

  5. Una vez listo servimos en los platos, si os apetece podéis añadir un poco de queso rallado sobre el arroz 3 delicias, al gusto del consumidor.

    Arroz 3 delicias

Vainas con patatas y jamón

En esta ocasión os traigo un sano plato de vainas cocidas con patatas y un sofrito de jamón de pavo con aceite de oliva para darle un poco más de sabor al plato. Aunque no lo parezca las verduras podemos cocinarlas de muchas maneras diferentes, en este caso esta receta es muy sencilla y posiblemente todos hayamos comido de esta manera la mayoría de las verduras, pero os iré mostrando muchas variantes para preparar diferentes verduras.

Ingredientes: para 2 personas

  • ½ kilo de vainas
  • 4 lochas de jamón de pavo
  • 6 patatas medianas
  • 1 pastilla de caldo de verduras
  • Sal
  • Aceite

Preparación:

  1. Para comenzar con la receta vamos a limpiar las vainas, para ello con la ayuda de un cuchillo le quitamos ambas puntas y los laterales, con cuidado de no cortar mucho, solo hay que quitarle la parte dura. Una vez listo las cortamos en trozos y las lavamos un poco bajo el grifo.

    Preparar las vainas

  2. Para continuar ponemos una olla con abundante agua al fuego, le añadimos una pizca de sal y la pastilla de caldo de verduras y dejamos hasta que comience a hervir. Una vez que hierva añadimos las vainas.

    Cocer las vainas

  3. Mientras vamos pelando las patatas y las cortamos en trozos. Cuando las vainas empiecen a ablandarse añadimos las patatas a la olla y dejamos que se cocinen también. Podéis ir pinchando tanto las vainas como las patatas para saber cuándo están listas.

    Cocer las patatas con las vainas

  4. Mientras la verdura y las patatas terminan, picáis las lonchas de jamón y las sofreiremos en una sarten con un chorro de aceite de oliva. No lo dejéis mucho, con un par de minutos para que coja el sabor es suficiente.

    Sofrito de jamón

  5. Una vez blandas las patatas y las vainas, escurrimos el agua sobrante en un escurridor y servimos en el plato. Con ayuda de una cuchara le ponemos por encima un poco de aceite con jamón y listas para comer.

    Vainas con patatas y jamón

Filete ruso

Este plato es básicamente un filete hecho con carne picada, lo que también es conocido como hamburguesa, aunque en este último caso iría entre pan, incluso se le añaden muchos más ingredientes. En este caso vamos a preparar solo la carne, que podemos servirla únicamente acompañadas de unas patatas, o de un poco de puré, incluso le podemos preparar una salsa de tomate frito.

Ingredientes: para 2 personas

  • ½ kilo de carne picada
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Pan rallado
  • 1 huevo
  • Cebolla
  • Aceite

Preparación:

  1. Para comenzar ponemos una sarten con un poco de aceite a calentar y vamos picando la cebolla en trozos pequeños. Cuando el aceite este caliente, bajamos la temperatura y ponemos la cebolla con una pizca de sal a pochar.

    Sofreír la cebolla

  2. Vamos poniendo la carne picada en un bol, con el huevo, una pizca de pimienta y sal. Con la ayuda de las manos mezclamos bien todos los ingredientes formando una bola con la carne picada.

    Preparar la carne

  3. Una vez tengamos la cebolla jugosa y blanda, dejamos que se enfrié un poco antes de añadirla a la carne. Una vez junto con la carne, volvemos a ayudarnos con las manos para mezclar la cebolla por toda la carne picada.

    Añadir la cebolla

  4. Para continuar le añadimos un poco de pan rallado y con las manos amasamos para integrar el pan rallado, seguimos añadiendo pan hasta que la carne no se nos quede pegada en las manos.

    Poner pan rallado

  5. Una vez lista cogemos un poco de carne del bol y le damos forma de bola con las manos y después con ambas manos la aplastamos dándole forma de filete. En este paso tenéis dos opciones, podéis rebozarla o freírla directamente así.

    Preparar el filete ruso

  6. En mi caso la he dejado tal cual, así que ponemos la sarten con un poco de aceite a calentar, una vez listo ponemos el filete ruso y lo cocinamos al punto por ambos lados, podéis comprobar que está bien hecho haciéndole un pequeño corte en ambos lados.

    Freír el filete

  7. Una vez dorado y cocinado por ambos lados podéis servir en los platos con el acompañamiento que queráis.

    Filete ruso

En caso de que queráis ponerle salsa, podéis dejar los filetes rusos sin terminar de cocinar y añadirlos a la salsa para que acaben de cocinarse junto con la salsa y servirlos una vez listos.

Paella de marisco

Hoy os traigo una delicia de paella con la que disfrutar de un rico plato tradicional de la cocina española y de alguno de los manjares que el mar nos trae. En mi caso el marisco es una variedad ya preparada especialmente pata paellas, pero vosotros podéis poner el tipo de marisco que más os guste. Como siempre os digo, los ingredientes que os marco en las recetas pueden variarse, añadir más o incluso suprimir alguno sino tenéis o sino os gusta, a vuestra elección.

Ingredientes: para 2 personas

  • ½ cebolla
  • 2 pimientos del piquillo enteros o unas cuantas tiras
  • 2 pastillas de caldo de pescado
  • Preparado de marisco para paella
  • 300 gr de arroz
  • Agua o caldo de pescado
  • Aceite
  • Sal
  • Colorante
  • Azafrán

Preparación:

  1. Para empezar con la receta vamos a picar la cebolla en trozos pequeños, ponemos en una olla para paellas un chorro de aceite de oliva y dejamos que se caliente un poco antes de añadir la cebolla. Una vez a buena temperatura bajamos el calor y añadimos la cebolla con una pizca de sal y dejamos que se poche a fuego lento.

    Sofreír la cebolla

  2. Mientras la cebolla está cocinándose, picamos los pimientos y esperamos a que la cebolla este prácticamente blanda para añadirla. No os olvidéis de ir removiendo de vez en cuando para que no se nos queme.

    Añadir los pimientos

  3. Para continuar añadimos las pastillas de caldo de pescado y dejamos que se deshagan con el jugo de la cebolla y los pimientos. Este paso podemos eliminarlo si en vez de agua le vamos a poner un preparado de caldo de pescado.

    Añadir las pastillas de pescado

  4. Una vez listo el sofrito añadimos todo el marisco y dejamos que se cocine y suelte el jugo, que eso le dará un rico toque a nuestra paella.

    Añadir el marisco

  5. Cuando veamos que el pescado como los calamares están dorados, añadimos todo el arroz y con la ayuda de la espátula damos vueltas para que el arroz absorba los jugos que los demás ingredientes han ido soltando en la olla.

    Sofreír el arroz

  6. Cuando veamos que se va a quedando sin líquido, añadimos el agua o el caldo de pescado, que cubra todos los ingredientes. Dejamos que se cocine, a fuego medio y removiendo de vez en cuando, le añadimos también un poco de azafrán y el colorante. Cuando veáis que se está acabando el caldo, probar el arroz por si aún sigue duro y necesita más agua. Comprobar también si necesita más sal.

    Añadir el agua o el caldo de pescado

  7. Cuando veáis que se está consumiendo todo el caldo, que apenas queda y el arroz está ya en su punto, apagamos el fuego y tapamos la olla con su tapa o en su ausencia con un trato y dejamos que con el calor que aún desprende la cocina se termine de hacer. Dejar así durante unos 5 minutos más o menos.

    Dejar reposar 5 minutos

  8. Una vez lista la paella podemos servir y disfrutar de este suculento plato con él que nos chuparemos hasta los dedos.

    Paella de marisco