Utensilios de repostería

En esta ocasión vamos a tratar sobre alguno de los utensilios que podemos usar para nuestras recetas de repostería, muchos de ellos los podemos usar también para otras recetas ya que muchos platos pueden quedar mejor usando esos utensilios, pero en esta ocasión nos vamos a centrar en la repostería.

Vamos a empezar por el fondant, en el último post hablamos sobre este elemento decorativo para tartas, pasteles, crear muñecos… y hoy vamos a ver una serie de utensilios con los que podremos moldear, cortar, decorar o trabajar el fondant.

En primer lugar, os voy hablar de los niveladores, para trabajar el fondant es muy importante el grosor que le demos a la pasta de azúcar, por ello tenemos dos modos de conseguir el grosor adecuado. Para ello tenemos el rodillo con anillos, en este caso es un rodillo que finaliza en dos anillos que le dará al rodillo la altura adecuada para que el fondant no quede más bajo de lo que necesitamos. Después tenemos un nivelador, este utensilio puede servir para 2 cosas, en primer lugar, con la barra central podremos nivelar el grosor elevándola tanto como sea necesario. Su segunda utilidad sería la de cortar los bizcochos en capas, de este modo el corte será limpio y resultara más fácil rellenar el pastel.

Niveladores

Otro utensilio para el fondant son los rodillos con grabados con los que podremos dejar marcado un grabado en la pasta de azúcar. Aunque no solo hay rodillos, también tenemos sellos con grabados, con ellos podemos cotar círculos, crear dibujos o formas en el fondant que usaremos para decorar nuestras tartas o pasteles.

Rodillo con grabado

Sellos

También podemos dar forma a los bordes del fondant, para ello tenemos cortadores con diferentes formas, de este modo todo el borde quedara de aquella forma que hayamos usado. Otra forma de decoración, son las placas, estos utensilios tienen diferente forma a cada lado y si lo pasamos suavemente por el fondant dejaremos esas formas grabadas.

Cortadores

Placas

Ahora vamos hablar del alisador, este utensilio nos sirve para alisar la pasta de azúcar una vez colocada en la tarta o el pastel, de ese modo nos quedara sin burbujas ni deformidades. Y después tenemos la pala, este utensilio nos sirve para despegar el fondant de la mesa de trabajo para poder manejarlo con más facilidad.

Alisador

Pala

Para acabar con el fondant tenemos los utensilios de creación de muñecos, cada uno es diferente, muchos tienen incluso dos terminaciones diferentes, unos nos servirán para cortar, para dar diferentes formas, como para crear el hueco de los ojos, las bocas… en otra ocasión ahondaremos más en estos utensilios y veremos algún ejemplo de creación de muñecos para poder explicar cada utensilio con detenimiento.

Utensilios para crear figuras

Otro utensilio que podemos usar para el fondant o para otras recetas de repostería como las galletas son los corta pastas, los podemos encontrar de muchos tamaños y formas diferentes, con ellos podremos cortar, pasta de azúcar, masa o incluso pasta con la forma que más nos guste o nos apetezca.

Corta pastas

Ahora vamos hablar de las tartas, para empezar, os hablo de las bases, con ellas podemos decorar las tartas con mayor facilidad, en este caso la que os muestro es giratoria, cosa que nos facilita aún más el trabajo, ya que podremos ir dando la vuelta al pastel sin movernos nosotros.

Base

Estos son unas cucharadas medidoras, cada una tiene una medida diferente y con ellas podremos saber la cantidad exacta de ingredientes que estamos añadiendo a las recetas, esta es uno de esos utensilios que podemos usar tanto en la repostería como en la cocina diaria.

Cucharas medidoras

Este utensilio es un separador de huevos, para usarlo tenemos que romper el huevo en el centro de la cuchara colocada anteriormente en un vaso, de este modo la clara caerá por las rendijas al vaso y la yema en cambio se nos mantendrá en el centro de la cuchara para que podamos usar cada elemento por separado. Nos resultara muy útil en recetas en las que necesitemos poner las claras en punto de nieve o que solo necesitemos uno de los elementos del huevo.

Separador de huevo

Ahora os muestro el tamizador, este utensilio nos ayuda a tamizar la harina, aunque no solo eso, también el pan rallado, el azúcar… con el tamizador podemos eliminar los grumos de estos ingredientes para que esos elementos se incorporen a las recetas sin impurezas.

Tamizador

Ahora os voy a mostrar dos espátulas de diferentes tamaños y formas, con ellas podremos cubrir nuestras tartas con chocolate fundido, ganache, crema, nata… nos resultara más fácil cubrir el pastel sin dejar ningún hueco y con el grosor correcto en cada lado.

En este momento que os hablo de chocolat

Espatulas

e os muestro los termómetros, el que tiene una sujeción negra en la parte superior sirve para saber la temperatura exacta en la que está el azúcar, nos sirve para hacer caramelo, por ejemplo, también lo podemos usar para el chocolate. En el caso del otro termómetro es ideal para líquidos, como agua, leche, caldos, de este modo sabremos cual es el momento exacto en el que añadiremos algún ingrediente o en que retiraremos el líquido del fuego.

Termómetros de cocina

Ahora vamos hablar de los utensilios para caramelizar, para ello tenemos los quemadores, los tenemos eléctricos, estos generalmente tienen forma redonda, tendremos que esperar a que este caliente y solo con colocarlo sobre la superficie a caramelizar bastara para que esa superficie se queme, hay que tener cuidado para no tenerlo en contacto más tiempo del necesario. También tenemos los sopletes, estos van cargados con gas como los mecheros, al presionar nos saldrá una llama con la que quemaremos el azúcar con el que crearemos una capa crujiente. Hay que tener mucho cuidado al usarlo ya que podemos quemarnos. Ambos quemadores podemos usarlos también en otros platos, no solo en la repostería.

Quemador

Soplete

Para terminar, tenemos los moldes, existen muchos tipos, de muchísimas formas diferentes, en este caso os muestro moldes individuales de silicona, que nos pueden servir para hacer magdalenas, flanes… y al ser de silicona podremos desmoldarlo con facilidad. Pero también tenemos moldes rígidos, desmoldadles, que nos darán facilidad para desmoldar una tarta al poder separar los laterales de la base del molde. En el caso de los moldes a no ser que sea una tarta que necesite frío para cuajarse, que usaremos un molde de apertura, para el resto de bizcochos, pasteles, bollos… yo os recomiendo los moldes de silicona, ya que la masa no se queda pegada al molde y podemos sacarlo de una manera más sencilla.

Moldes

Fondant

La pasta de azúcar o fondant es una pasta maleable con la que podemos usar para decorar galletas,  o cubrir y decorar tartas, incluso podemos utilizarla para crear muñecos o figuras con ella. Se parece mucho a la plastilina de los niños y la forma de trabajarla es básicamente la misma, podemos estirarla, amasarla, cortarla, darle diferentes formas… además con la ayuda de colorantes alimentarios o incluso con trozos de fondant de diferentes colores podemos crear un sinfín de colores para nuestras creaciones.

Fondant

Lo más fácil, cómodo y económico es comprar el fondant en algún supermercado o en tiendas especializadas, aunque si os animáis podéis hacerlo en casa, eso si, hay que tener en cuenta que los ingredientes no se suelen tener en casa y que nos llevara un tiempo prepararlo que de la otra manera nos ahorramos. Aun así, al final de este post os dejare la receta para preparar vuestra propia pasta de azúcar por si alguien se anima a probar hacerla.

¿Cómo trabajar el fondant?

Antes de empezar a trabajar con la pasta de azúcar tenemos que tener en cuenta que es una masa muy moldeable, por lo que se marca y pega con facilidad, por ello siempre la trabajaremos sobre una superficie antiadherente y con un rodillo del mismo material para que no se nos estropee ni acabe con imperfecciones. Otros utensilios que nos serán de utilidad son los anillos de altura para el rodillo o la varilla niveladora con los que podremos controlar el nivel y grosor de nuestro fondant. Cuidado a la hora de adquirir los anillos, debemos de tener en cuenta que van colocados en los extremos del rodillo, por lo que deberán tener el diámetro adecuado para nuestro rodillo.

Lo siguiente es saber que colores vamos a necesitar, para comprar directamente fondant de esos colores o crear él que necesitamos a partir de pasta blanca y colorantes alimenticios, aquí os dejo una tabla con las gotas de cada color primario que necesitaréis para crear los diferentes colores. Tener en cuenta que cuando uséis los colorantes lo mejores usar guantes para preparar la pasta, si lo hacemos sin ellos acabaremos con las manos llenas de colorante que después nos costara quitar, dejaros los guantes hasta que el fondant haya absorbido el colorante a la perfección.

Colorantes

Una vez tengamos el fondant estirado con el grosor y tamaño deseado podemos colocarlo sobre el postre que deseemos colocar, en el caso de que se quiera cubrir una tarta completa hay que tener en cuenta que la tarta a de estar previamente cubierta con chocolate, ganache o alguna crema similar para que la pasta de azúcar se nos quede bien pegada al pastel. Si en cambio lo que queremos es únicamente colocar una decoración, ya sea en una tarta, galleta… podemos usar este mismo sistema o también podéis utilizar pegamento alimentario para pegar  decoración. Del mismo modo que hemos hablado antes del fondant, el pegamento también se puede adquirir listo o con un par de ingredientes podréis hacerlo vosotros mismos, también os voy a dejar la receta por si os apetece probar.

Datos a tener en cuenta

En este apartado os voy a dar algunas pautas para que la pasta de azúcar os dure sin que se eche a perder. El fondant puede ser muy duradero si se tienen en cuenta ciertas indicaciones.

En primer lugar deciros que la pasta de azúcar se puede congelar, cosa que hará que os dure, la podéis cubrir con film trasparente o en un recipiente hermético o una bolsa con cierre para que se conserve mejor. En este caso solo tenéis que tener en cuenta que se ha de sacar con tiempo suficiente para que se descongele completamente antes de comenzar a trabajar el fondant.

En el caso de que no os haya sobrado mucho podéis mantenerlo fuera del aire libre, eso si teniendo en cuenta la fecha de caducidad que nos marque el propio envase y siguiendo unas pautas. Deberá estar cubierto con film trasparente, pero para que aun así no se nos seque lo introduciremos en una bolsa con cierre y en un recipiente hermético para que se mantenga en mejor calidad.

Si vemos que la pasta se nos ha endurecido podemos meterlo unos segundos en el microondas, tener en cuenta que el exceso de calor puede quemar el fondant y ya no nos servirá para nada, tenerlo como mucho entre 5 y 8 segundos y amasarlo rápidamente para que vuelva a adquirir la elasticidad y poder volver a trabajar con él de forma eficaz.

Otra manera de recuperar un trozo de fondant que se nos haya quedado seco es con unas gotas de pegamento comestible o con manteca vegetal, esto le devolverá la elasticidad e hidratara la pasta para que podamos volver a usarla.

Si al estar trabajando el fondant notáis que se hablando demasiado, que se os queda pegado con mucha facilidad podéis añadirle un poco de azúcar glass. Del mismo modo a la hora de estirarla o amasar también podéis espolvorear un poco de azúcar glass sobre la mesa de trabajo o el rodillo para que no se pegue. La manteca vegetal o los sprays especiales para cubrir moldes y facilitar el desmolde también nos pueden ayudar a crear una capa antiadherente sobra la mesa de trabajo.

Fondant casero

Como os había contado anteriormente si os animáis podéis crear vuestro propio fondant en casa, por ello os voy a dejar aquí los ingredientes que vais a necesitar y los pasos a seguir para que creéis vuestra propia pasta de azúcar.

Ingredientes:

  • 500 gr de azúcar glass
  • 8 gr de gelatina en polvo (incolora)
  • 15 gr de manteca vegetal
  • Aroma incoloro
  • 1 cucharada y ½ de glucosa
  • 3 cucharadas y ½ de agua
  • 1 cucharada de glicerina
  • 1 cucharadita de cmc (estabilizante)

Preparación:

  1. Para comenzar vamos a poner en un bol el agua, junto con la gelatina en polvo y a temperatura media le vamos dando calor en el microondas, ir poco a poco y sacando para mezclar la gelatina. Repetir hasta que la gelatina se haya disuelto por completo.
  2. Ponemos la manteca vegetal un minuto en el microondas e incorporamos a la preparación anterior. Le añadimos también la glucosa y la glicerina y removemos bien para integrar los ingredientes y que no nos quede ningún grumo en la masa. La mejor manera de hacerlo es con la ayuda de una batidora.
  3. En este momento podéis añadir el aroma, el que más os guste, puede ser café, de vainilla, de algún tipo de fruta…
  4. Antes de usar el azúcar glass tener en cuenta que tiene que estar bien tamizado para que luego no se creen piedras de azúcar, para ello con la ayuda de un tamiz, la pasamos 2 o 3 veces.
  5. Mezclamos 125 gr de azúcar glass con el cmc y lo añadimos a la mezcla que ya tenemos en el recipiente, mezclando bien para integrar todos los ingredientes. El cmc es un estabilizador que le dará a la pasta de azúcar más elasticidad.
  6. En este punto colocamos el resto del azúcar glass sobre la mesa de trabajo y colocamos encima la masa madre, es el momento de amasar bien integrando todo el azúcar que hay sobre la mesa. En el caso de que la mezcla este demasiado seca podéis añadir unas gotas de agua, si por el contrario la notáis muy húmeda añadir más azúcar glass.
  7. Cuando veamos que la masa no se nos queda pegada esta lista, aunque aun tendremos que dejarla reposar unas horas. Para ello hacemos una bola con la masa y la frotamos en un poco de manteca vegetal para hidratarla y la cubrimos con papel film.
  8. Pasadas esas horas tendréis listo el fondant, tener en cuenta que si lo conserváis fuera de la nevera tendrá que estar envuelto en film y dentro de un recipiente hermético y que no durara más de un par de meses. En el caso de que lo guardéis en la nevera, conservado de la misma manera os puede durar hasta seis meses.

Pegamento comestible

En el caso de pegamento comestible casero la receta es muy sencilla y solo necesitamos 2 ingredientes para hacerla. Yo os animo a intentar hacer vuestro propio pegamento, ya que os será de mucha ayuda para muchas de las decoraciones que queráis poner en vuestras recetas de repostería.

Ingredientes:

  • ½ taza de agua
  • 1 cucharadita de cmc (estabilizante)

Preparación:

  1. Para preparar nuestro pegamento comestible casero solo tenemos que mezclar el agua y la cuchuradadita de cmc y mezclar, en principio nos parecerá que la mezcla tiene muchos grumos, pero no os preocupéis, tenemos que dejarla reposar y se irán quitando.
  2. Una vez pasadas 2 o 3 horas reposando volvemos a mezclar, es entonces cuando veremos que los grumos han desaparecido. Este pegamento os va a dar para mucho ya que se necesita muy poca cantidad para que nuestras decoraciones se mantengan pegadas, por eso si necesitáis poca cantidad utilizar menos cantidad de ambos ingredientes, en proporción a lo que necesitéis.

El pegamento debe de tener consistencia de clara de huevo, si esta más espesa añadirle as gotitas de agua y remover, si en cambio queda muy liquido habría que añadir unas gotitas mas de cmc, eso si, tener en cuenta que no nos podemos pasar sino no servirá y habrá que hacerlo de nuevo, así que si tenéis que añadir más de alguno de los ingredientes ir de muy poquito a muy poquito para no pasaros.

El pegamento os aguantara perfectamente 4 o 6 semanas en el frigorífico en un recipiente de cristal tapado, si es posible que sea un recipiente de cristal de los que tengan tapa propia para que quede bien cerrado.

Espero que disfrutéis de estos trucos para preparar increíbles postres que dejen boquiabiertos a vuestros familiares y amigos y que con ello paséis un estupendo momento en la cocina, haciendo lo que más os gusta.

El chocolate

El chocolate es uno de los alimentos más populares entre la gente, además podemos disfrutar de él de muchas maneras diferentes, en tableta para comerlo tal cual, en polvo para añadirlo a leche, lo podemos fundir para incorporar a muchas de nuestras recetas de repostería… pero, ¿Qué es el chocolate exactamente? ¿de dónde se obtiene? Muchos de nosotros disfrutamos del chocolate pero no sabemos mucho de él. El chocolate es el alimento que se obtiene mezclando azúcar con dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao; que son la masa de cacao y la manteca de cacao. Con esta base podemos crear diferentes tipos dependiendo de otros ingredientes añadidos, como la leche, los frutos secos…

Tipos de chocolate

Existen varios tipos de chocolate, como he dicho antes, estos tipos dependen de los ingredientes que añadamos o no a la mezcla principal.

Chocolate negro: este sería el chocolate natural, el que se obtiene de la mezcla de pasta de cacao, manteca de cacao, cacao en polvo y azúcar, además se le suele añadir también algún aromatizante como la menta o la vainilla y algún estabilizante como la lecitina de soja. Este tipo de chocolate es el único que su porcentaje de cacao es superior al resto de ingredientes como mínimo encontraremos un 50% aunque suele ser superior incluso pudiendo llegar al 99% siendo este el más puro que podemos encontrar.

Chocolate negro

Chocolate con leche: este tipo se obtiene de mezclar el chocolate negro con leche y más azúcar, su porcentaje de cacao en este caso suele ser inferior al 40%.

Chocolate con leche

Chocolate con crema, galleta, frutos secos…: en este caso obtendremos este tipo mezclando el chocolate con leche con ingredientes como galleta, diferentes cremas como el caramelo o frutos secos entre otras muchas cosas. En este caso el porcentaje de cacao que encontraremos será inferior al 30%.

Chocolate con frutos secos

Chocolate blanco: en este caso no se le debería de llamar chocolate ya que en esta mezcla no hay cacao, ni un pequeño porcentaje. Este tipo se obtiene al mezclar únicamente la manteca con leche y más azúcar.

Chocolate blanco

Beneficios del chocolate

Como todos los alimentos el chocolate también tiene sus beneficios, esta claro que no todos los tipos de la misma manera, ya que cuanto menos cacao encontremos en el chocolate, más azúcar tendrá y más perjudicial será para la salud en grandes cantidades. Entre los beneficios que podemos encontrar en el consumo de chocolate tenemos los relacionados con la salud cardiovascular, entre los beneficios encontramos, la mejoría del riego sanguíneo y la presión arterial, la mejora del perfil lipídico.

Pero el chocolate no solo nos aporta beneficios a nuestra salud cardiovascular, sino que también puede ayudar a nuestra salud mental, hay muchos estudios donde nos hablan de los beneficios que el consumo de chocolate puede tener en nuestra función cognitiva. También puede tener relación con la prevención de enfermedades neurodegenerativas como seria el caso del Alzheimer.

Los estudios sobre los diferentes beneficios del chocolate en nuestra salud son muchos y están relacionados con muchos factores de nuestra salud, como por ejemplo que el consumo de este alimento reduce el riesgo de diabetes. En ningún caso debéis olvidar que todos estos beneficios además de todos aquellos que podáis encontrar navegando un poco están unidos al chocolate negro, por ser el más puro y con menos sustancias perjudiciales, además tenemos que tener en cuenta que es un alimento más en una dieta equilibrada y que nunca hay que abusar, sino que debemos consumirlo de una manera responsable para que a la larga no haga más mal que bien.

Elegir el chocolate adecuado

Todos habremos visto al llegar a un supermercado que la variedad de chocolates como sus marcas es casi infinita, tenemos mucha variedad en la que elegir el chocolate que queremos, pero, ¿Cómo saber cual es el adecuado?, depende de muchos factores responder a esta pregunta. Posiblemente lo principal sea el uso que vamos a darle a ese chocolate, por ejemplo, no es lo mismo buscar un chocolate para consumir en ocasiones que uno para integrar en una receta.

Lo primero que yo os recomendaría es que si tenéis la posibilidad de comprar este tipo de alimentos en tiendas especializadas, por ejemplo en tiendas dedicadas exclusivamente a la repostería, os podéis ahorrar muchos quebraderos de cabeza, ya que ese tipo de tiendas disponen de productos específicos para cada uso. Pero sino es el caso de que dispongamos de una de estas tiendas cerca, en los supermercados podéis encontrar buenas tabletas de chocolate preparadas para fundir. Además cada vez disponen de más productos para repostería, como pepitas de chocolate, chocolate ya fundido, decoraciones de chocolate para nuestros postres…

Chocolate para fundir

Ante todo lo más importante en el caso del chocolate es saber lo que estamos comprando, conociendo los porcentajes que debe de tener podemos comprar un buen chocolate con él que deleitar a nuestros seres queridos con unos ricos postres.

La harina

En la mayoría de las recetas que usamos día a día añadimos la harina prácticamente como uno de los ingredientes principales de la cocina, pero sabemos realmente ¿qué es la harina y como usarla correctamente en cada una de nuestras recetas? Pues la verdad que yo estoy convencida de que la mayoría de nosotros no lo sabemos, la usamos porque conocemos parte de sus propiedades, en el post de hoy os voy a contar alguna cosilla más sobre la harina para que podáis incorporar la harina adecuada al tipo de receta que tengáis entre manos.

Lo primero que tenemos que saber es que la harina es un polvo fino que se obtiene del cereal molido y de otros alimentos ricos en almidón. La harina nos proporciona estructura, volumen, además de sabor, nutrientes e incluso un poco de color a nuestros platos. Existen muchos tipos de harina, tantos como cereales, aunque en nuestra cocina la más habitual es la de trigo, es la que usamos para espesar salsas, para repostería… pero, aun así, hay muchos tipos de harina, incluso dentro de cada grupo podemos encontrar muchas variantes que se determinaran por factores de la harina, como por ejemplo la fuerza que tenga la harina nos ayudara a escoger la mejor según lo que queramos preparar.

 ¿Cómo saber la fuerza de la harina?

Hay diferentes formas de saber la fuerza que tiene la harina, en Europa se guía por la cantidad de gluten o proteínas que tenga. Estos serían los grupos en los que tendríamos las diferentes harinas.

Las harinas extra fuertes: dentro de este grupo están aquellas con un porcentaje alto de proteínas, se obtienen de cereales más duros y no están habitual usarla para las recetas habituales, el porcentaje suele estar sobre el 13%.

Las harinas fuertes: este tipo de harinas son ideales para recetas de pan, para masas de pizza, empanadas… el porcentaje de proteínas en estas harinas anda entre el 10 y 12%.

Las harinas débiles: aquí encontramos las harinas ideales para repostería, son muy suaves y para recetas que necesiten más consistencia como el pan no sirven ya que no mantienen la forma. En este caso el porcentaje de proteínas esta entre un 7 y 9%.

Las harinas más habituales

La harina más usada en la cocina diaria es la harina de trigo común que podemos encontrar en cualquier supermercado. Esta es una harina sencilla que podemos usar para cualquier receta que no necesite un tipo de harina más específica.

Harina de trigo

En segundo lugar, tenemos la harina de repostería, cada vez más supermercados disponen de este tipo de harina especial para nuestros platos más dulces. En este caso la harina que se obtiene de moler sucesivamente los granos de trigo es de gran calidad.

Harina de repostería

En tercer lugar, tenemos la harina de fuerza de la que ya os he hablado, este tipo de harina es algo más complicada de encontrar, no en todos los sitios venden harina de fuerza de buena calidad, aunque cada vez en más supermercados podemos encontrarla. Este tipo de harina es ideal para hacer recetas que requieran de masas fermentadas, como el caso de la pizza o de la empanada.

Harina de fuerza

Para continuar tenemos la harina leudante, esta harina va ya mezclada con levadura seca, es ideal para bizcocho y todo tipo de masas de repostería en las que la harina y la levadura seca son fundamentales. El único problema es que no podemos saber la cantidad de levadura que incorpora en la masa, por lo que puede ser complicado usarla ya que además la levadura puede perder efectividad con el paso del tiempo, aunque es una manera rápida de preparar una masa.

¿Cómo usar la harina?

Esta es una pregunta sencilla pero complicada a la vez, si alguien nos hace esa pregunta diremos que añadiendo la harina al recipiente en el que estemos preparando la masa y no estamos del todo incorrectos. En muchas recetas estoy segura de que habréis leído que la harina tiene que estar tamizada y posiblemente habréis pensado en más de una ocasión cual es la razón por la que hay que hacer eso con la harina.

En primer lugar, os diré que no solo se tamiza la harina, hay muchos otros ingredientes que se pueden o que, en alguna ocasión, según la receta, os dirán que tamicéis diferentes ingredientes sólidos. Pero a lo que vamos, la razón por lo que la harina es mejor tamizarla antes de añadirla a la preparación es porque al tamizarla separamos las partículas e distintos tamaños, de esta manera conseguiremos que se integre perfectamente al resto de ingredientes, obteniendo una masa sin grumos. Otra de las razones es eliminar impurezas que los ingredientes solidos puedan tener y que nos resultarían difíciles de percibir sin pasarla por el tamiz. En el caso de la harina al tamizarla también conseguimos airear la harina por lo que el resultado en caso por ejemplo de un bizcocho nos saldrá más ligero y esponjoso, en estos casos se recomienda tamizarla varias veces para aumentar la esponjosidad.

Espero que este post os haya ayudado a conocer un poco más la harina y las variantes más usadas para nuestro día a día. Como siempre os digo estaré encantada de recibir vuestros mensajes o sugerencias y en breve hablaremos sobre otro ingrediente ideal de nuestras recetas reposteras, el chocolate, os espero.

Hola a todos

Llevo bastante tiempo descolgada de la web, la verdad que por temas personales y laborales he estado muy ocupada, tanto que me ha sido imposible sentarme un rato delante del ordenador para subiros nuevas recetas.

Ahora que las cosas han vuelto a la normalidad, que mis días están un poco más tranquilos puedo deciros que las recetas van a volver a ponerse en marcha y que cada día intentare subir una nueva receta con la que podáis disfrutar cocinando para vosotros o para sorprender a alguien especial.

Estoy deseando volver a la carga y esta noche os espera nueva receta, un suculento bocadillo sellado, con la masa casera y un relleno delicioso que os hará la boca agua.

Estoy de vuelta y con nuevas ideas y ganas renovadas.

Os espero

Estoy de vuelta

Levadura

Comúnmente se le llama levadura a todos los productos que se utilizan para el levado de las diferentes masas, aunque levadura como tal solo hay dos tipos.

• En primer lugar tenemos la levadura fresca o prensada: suele presentarse en paquetes de 25 gr si la comprais en el supermercado, en la zona refrigerada, aunque en alguna panadería también podéis encontrar y suelen vender la cantidad que necesitéis. La fecha de caducidad de la levadura fresca es muy corta, por eso sino se va a consumir pronto es recomendable congelarla. Para descongelar la levadura hay que mantenerla en el frigorífico no a temperatura ambiente. Si tenéis intención de utilizar toda la levadura pronto mantenerla refrigerada.

Levadura fresca

Levadura fresca

• En segundo lugar tenemos la levadura seca o liofilizada, comúnmente conocida como “levadura de panadero”. En este caso se presenta en sobres de pocos gramajes. Es levadura deshidratada para que su conservación sea mayor. Su precio es también algo mayor a la fresca, aunque se necesita menos cantidad, 4 gr de levadura seca equivaldrían a aproximadamente 20 gr de levadura fresca. También es verdad que en la mayoría de las preparaciones la levadura fresca da mejores resultados.

 

Levadura de panadero

Levadura de panadero

Principios básicos de la levadura:

La levadura es un proceso natural creado por bacterias y microorganismos, estos al entrar en contacto con la masa provocan la aparición de gases que hacen que dicha masa fermente. Estas bacterias mueren a temperaturas superiores a 50°, por eso las masas que requieren levadura hay que dejarlas fermentar a temperatura ambiente durante un período de tiempo, mas o menos un par de horas, para que las bacterias hagan su trabajo. La levadura es ideal para la masa de las empanadas, pizzas o panes, además de algunos bollos como los croissants o los brioches.

• Impulsores químicos: comúnmente conocidos como “levadura química” o “levadura Royal” nombre adquirido de la marca de dicho producto. Aunque esta sustancia no es levadura, sino un impulsor químico que solo realiza su función dentro del horno.  A diferencia de la levadura, en los impulsores no hay nada vivo, su composición esta basada en bicarbonato sódico con algún otro ácido o sal. Al entrar en contacto con la masa y a base de calor liberará CO2, que formará burbujas en el interior de la preparación haciendo que esta suba. Otra diferencia es que los impulsores no necesitan reposo ya que actúan rápido. Suelen tener dos fases, la primera nada más introducirla en nuestra masa, fase inapreciable al ojo humano. La segunda, muchísimo más visible cuando se le aporta calor a la preparación. Los impulsores químicos son ideales para repostería, bizcochos, galletas o magdalenas. Disponemos de varios tipos de impulsores:

Impulsores químicos

Impulsores químicos

1. Impulsor químico: más conocida como “levadura Royal”, aunque existen de otras marcas. La encontramos en sobres de 15 gr y su textura es similar al azúcar glass. En su composición encontramos un gasificante, un acidulante y un separador (sirve para que los otros componentes no hagan reacción en la bolsita)

2. Gasificantes o gaseosos: en este caso el impulsor no dispone del componente separador, por lo que vendrá en dos sobres diferentes, comienzan la reacción al juntarse en la masa.

3. Crémor tártaro: por último tenemos este compuesto a base de ácido tartárico. Su uso principal es evitar la cristalización del azúcar en los preparados de repostería. También se utiliza para estabilizar el montado de claras o de nata. Aunque se utiliza en mayor medida para estas funciones también podemos usarlo para dar volumen a las masas.

En el caso de que se os haya acabado el impulsor y queráis hacer una receta de repostería podéis utilizar una cucharadita de bicarbonato sódico con unas gotitas de limón.

Saborea mis recetas

Bienvenidos todos a mi blog

Para mi cocinar es un arte que aporta un placer indescriptible a aquellos que añaden una pizca de cariño a cada una de sus preparaciones. Todos somos capaces de preparar suculentas recetas para sorprender a nuestra familia, pareja o amigos, incluso podemos incluir a los más pequeños en la preparación para ir introduciéndoles en este apasionante mundo.

Si buscamos en internet recetas podréis encontrar muchos blogs donde os presentan numerosas recetas exquisitas, pero yo no quiero que este sea un blog más de recetas, sino que también quiero compartir con vosotros mis humildes conocimientos en cocina, para ello subiré post explicando como utilizar los diferentes utensilios de cocina, como los palos para dar forma a los muñecos que decorarán algunas de nuestras tartas. O explicando como utilizar productos como la levadura o el chocolate para las diferentes recetas.

Aunque aquí no queda todo, vosotros también tenéis vuestras experiencias y conocimientos dentro del mundo de la cocina y por ello he dedicado una sección de sugerencias donde podréis mandarme lo que se os pase por la cabeza. Alguna pregunta, sugerencias sobre mis recetas, incluso podéis proponerme algún tema relacionado con la cocina que os gustaría que tratase.

Este blog es tan vuestro como mío, así que os parece si nos ponemos manos a la masa? Espero que todos disfrutéis y me acompañéis en este viaje.

Risotto de gambas

Hoy vamos a preparar un risotto de gambas, una forma diferente de preparar el arroz es una receta que no necesita mucha preparación, pero que si nos tendrá muy pendientes para que salga bien.

Ingredientes:

  • 100gr de arroz
  • 50gr de gambas peladas
  • 2 pastillas de caldo de pescado
  • ½ litro de agua
  • ½ cebolla
  • 20gr de mantequilla
  • 20gr de queso rallado
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

  1. En primer lugar, ponemos el agua y las pastillas de caldo en una olla y dejamos que hierva para que el agua adquiera el sabor de las pastillas. Una vez desechas las pastillas retiramos y reservamos.

    Preparar caldo

  2. Pelamos y picamos la cebolla en trozos pequeños y con un chorrito de aceite sofreímos la cebolla con una pizca de sal.

    Sofreír la cebolla

  3. Cuando la cebolla este trasparente, añadimos las gambas y dejamos que se cocinen, que junto a la cebolla se cocinen.

    Sofreír las gambas

  4. Cuando las gambas tengan color añadimos el arroz y sofreímos un poco para que se impregne de los sabores de la olla.

    Añadir el arroz

  5. Una vez que nos quedemos sin jugos, añadimos el caldo que tenemos reservado y dejamos que el arroz se cocine, removemos de vez en cuando, pero sin pasarnos para que no se nos quede demasiado pastoso.

    Añadimos el caldo

  6. Cuando el arroz este en su punto, le añadimos la mantequilla y con la cuchara removemos para que se mezcle al arroz mientras se derrite.

    Incorporar la mantequilla

  7. Una vez fundida la mantequilla añadimos el queso y repetimos el paso anterior mezclando bien el queso mientras se derrite.

    Añadir el queso rallado

  8. Cuando tengamos el arroz listo servimos, podemos añadirle un poco de queso parmesano rallado encima.

    Risotto de gambas

Patatas gratinadas

En esta ocasión os traigo un acompañamiento con patatas para variar de las formas clásicas. Es una receta muy sencilla y que se hace con rapidez con la que podréis preparar una suculenta receta con la que acompañar un buen filete.

Ingredientes:

  • 4 patatas
  • 1 cebolla
  • 4 lonchas de bacon
  • Queso rallado
  • Sal

Preparación:

  1. Para empezar, vamos a pelar las patatas y a cortarlas en tiras, las freímos en abundante aceite caliente, sin dejar que se cocinen del todo, cuando veáis que se están quedando blandas las retiráis y las colocáis en una fuente para el horno, ponerles un poco de sal.

    Patatas fritas

  2. Después pelamos y picamos la cebolla en tiras, en una sarten sofreímos la cebolla hasta que quede blanda y trasparente. Añadimos el bacon en tiras y los sofreímos un poco. Luego lo añadimos sobre las patatas de la fuente.

    Cebolla y bacon

  3. Ahora la cubrimos con queso rallado, tanto como gustéis, no hay una cantidad exacta, al gusto de cada uno, lo ponemos en el horno y dejamos que el queso se gratine.

    Queso rallado

  4. Una vez listo, cuando el queso este gratinado y crujiente retiramos la fuente del horno y servimos en los platos.

    Patatas gratinadas

Bolitas de pollo

Hoy vamos a preparar unas bolitas de pollo, con las que podréis empezar una rica cena en compañía, uno de los muchos entrantes que podemos preparar para salir de lo habitual y sorprender a nuestros invitados, incluso para una cena solo para nosotros.

Ingredientes:

  • 1 pechuga de pollo
  • 2 huevos
  • Pan rallado
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Harina
  • Aceite

Preparación:

  1. Vamos a empezar poniendo la pechuga en trozos en una picadora y dejamos el pollo como si fuera carne picada y la ponemos en un bol.

    Picar el pollo

  2. Le añadimos un huevo, una pizca de sal, de pimienta negra y un poco de pan rallado y con la ayuda de un tenedor mezclamos bien todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y que no esté pegajosa.

    Mezclar los ingredientes

  3. Una vez tengamos la masa lista con las manos vamos dando forma de bola, que no sean muy grandes.

    Masa de las bolitas

  4. Una vez listas las bolitas las pasamos primero por harina, cubriendo bien todos los lados.

    Rebozar las bolitas

  5. Una vez pasadas por la harina batimos el otro huevo en un plato y pasamos cada bolita por el huevo.

    Pasarlas por huevo

  6. Por ultimo las pasamos por un poco de pan rallado, estos tres pasos harán que las bolas no se agrieten a la hora de freírlas.

    Empanar las bolitas

  7. Ahora vamos a poner una sarten con abundante aceite a calentar, cuando este bien caliente ponemos las bolitas y dejamos que se frían bien por todos lados hasta que estén doradas.

    Freímos las bolitas

  8. Una vez listas las servimos en un plato y disfrutamos de este plato sencillo y rápido.

    Bolitas de pollo

Calabacín relleno

En esta ocasión vamos a preparar unos calabacines rellenos con bechamel, es una receta sencilla, aunque nos llevara un poco de trabajo, eso sí será recompensado cuando saboreéis esta receta.

Ingredientes:

  • 1 calabacín mediano o ½ grande
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra
  • ½ cebolla
  • 1 pimiento de piquillo
  • 200gr de carne picada
  • 20gr de mantequilla
  • 20gr de harina
  • 200ml de leche
  • Nuez moscada
  • Queso rallado

Preparación:

  1. Para comenzar vamos a partir en dos el calabacín, le ponemos un poco de aceite y una pizca de sal y lo ponemos en el horno. Esperamos a que la carne del calabacín este casi cocinada, cuando veamos que se pincha con facilidad lo retiramos y dejamos que se enfrié. Después con la ayuda de una cuchara vaciamos las dos mitades y reservamos el relleno, como quedara algo de carne en la piel, ponerle una pizca de sal y de pimienta y reserváis.

    Calabacín

  2. Para continuar picamos la cebolla y el pimiento y lo ponemos a sofreír en una sarten con un poco de aceite de oliva y una pizca de sal. Removemos de vez en cuando para que no se nos queme y esperamos a que ambas cosas estén blandas y la cebolla trasparente.

    Cebolla y pimiento

  3. Una vez lista la verdura añadimos la carne del calabacín y la carne picada y dejamos que se cocine bien todo, removiendo de vez en cuando. Una vez listo reservar el relleno.

    Calabacín y carne picada

  4. Ahora vamos a ponernos con la bechamel, ponemos en una sarten la mantequilla y dejamos que se funda. Una vez derretida toda la mantequilla añadimos toda la harina y removemos bien integrándola y dejando que se cocine bien.

    Comenzar la bechamel

  5. Una vez listo vamos integrando la leche poco a poco, una vez añadida toda la leche le ponemos una pizca de sal, de pimienta negra y de nuez moscada y seguimos removiendo para que la salsa se cocine.

    Seguir con la bechamel

  6. Cuando tengamos la bechamel lista le añadimos el relleno que teníamos reservado y removemos para mezclar todos los ingredientes bien.

    Relleno del calabacín

  7. Ahora con la ayuda de una cuchara rellenamos la piel del calabacín, le ponéis un poco de queso rallado encima para que se gratine, lo del queso puede ser opcional y volvéis a introducirlos en el horno.

    Rellenar el calabacín

  8. Cuando el queso este gratinado o derretido, depende de vuestro gusto, podéis retirar y servir.

    Calabacín relleno

Crema de calabacín

Hoy os traigo una ligera crema de calabacín, con la que disfrutaréis de una comida caliente y sana que no os llevara nada de tiempo preparar y que seguro que queréis repetir a menudo.

Ingredientes:

  • 1 calabacín
  • ½ cebolla
  • 4 patatas medianas
  • 1 pastilla de caldo de verdura
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta negra
  • 4 quesitos (opcional)

Preparación:

  1. En primer lugar, vamos a empezar poniendo una olla de agua. La mitad de la olla, con la pastilla del caldo de verduras al fuego y esperamos a que se ponga a hervir.

    Preparar el caldo

  2. Mientras tanto pelamos el calabacín y lo partimos en rodajas, hacemos lo mismo con las patatas y la cebolla y las partimos también esta vez en tacos.

    Preparar la verdura

  3. Cuando el agua este hirviendo ponemos el calabacín, las patatas y la cebolla, la pizca de sal y de pimienta y dejamos que se cocinen hasta que estén blandos.

    Cocer la verdura

  4. En ese momento, lo pasamos por la batidora, si vas a ponerle los quesitos añadirlos antes de batir la mezcla hasta que obtengamos la crema, si os queda muy liquida podéis añadir más patatas, las podéis cocer un poco en un cazo y añadir después. En el caso de que os quedara muy espesa añadir un poco de agua e ir integrándola poco a poco para que no os paséis.

    Preparar la crema

  5. Una vez lista la crema probarla para comprobar que este bien de sal y podéis servir.

    Crema de calabacín

Puré de patatas

Las patatas son un acompañamiento perfecto para muchísimas comidas, da igual como las cocinemos, porque en cualquiera de sus variantes son ideales para acompañar carne, pescado… En esta ocasión os voy a mostrar cómo hacer un puré de patatas casero, de una manera rápida y con la que podáis variar en la forma de preparar las patatas para acompañar a otro plato.
Antes de empezar con la receta os voy a dar algunos consejos para que el puré os quede cremoso, suave y sin grumos, en primer lugar, hay que intentar que las patatas sean del mismo tamaño posible para que el tiempo de cocción sea similar, sino unas se nos cocerían demasiado, mientras que las otras se podrían quedar crudas.
Otro dato a tener en cuenta sobre las patatas es el tipo de patatas que vamos a usar, deberán tener cantidad de fécula, como serian la Monalisa, la Baraka o Kennebec, todas estas son variantes de patata del tipo harinosas, ideales para cocer.
También hay que tener en cuenta que las patatas debemos trabajarlas en todo momento en caliente. Que la mantequilla debe de estar a temperatura ambiente, de ese modo al mezclarla con las patatas se fundirá más rápidamente. Y, por último, la leche ha de estar caliente cuando la mezclemos con las patatas.

Ingredientes: para 2 personas

  • 1 kilo de patatas
  • 60 gr de mantequilla
  • 100 ml de leche
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada

Preparación:

  1. Vamos a comenzar poniendo una olla con las patatas, una pizca de sal y agua suficiente para cubrirlas, que este fría, de este modo podréis calcular mejor el tiempo de cocción, aproximadamente tendremos que dejarlas cocer durante unos 30 minutos, aunque el tiempo dependerá del tamaño de las patatas que hayáis seleccionado.

    Cocer las patatas

  2. Una vez que las patatas se pinchen sin ofrecer resistencia, pero sin llegar a deshacerse, en ese momento las escurriremos y en caliente, con cuidado de no quemaros, vamos pelándolas.

    Pelar las patatas

  3. Una vez peladas todas las patatas, con la ayuda de un triturador de patatas, un pasapuré o con un tenedor las deshacemos, sin trabajarlas en exceso.

    Triturar las patatas

  4. Cuando todas estén bien deshechas añadimos la mantequilla y con la ayuda del tenedor la vamos incorporando, integrando completamente toda la mantequilla junto con las patatas.

    Integrar las mantequilla

  5. Ahora calentamos un poco la leche, una vez caliente la añadimos también y volvemos a mezclar con la ayuda del tenedor.

    Integrar la leche

  6. Ahora es el momento de probar como esta nuestro puré de sal, en caso de que sea necesario añadir más, hasta conseguir el punto de sal deseado, también le añadimos un poco de pimienta negra molida y de nuez moscada. Volvemos a remover con el tenedor para integrar bien todos los condimentos.

    Añadir condimentos

  7. Una vez listo el puré podéis servir, ya sea como plato único o como acompañamiento.

    Puré de patatas

Napolitanas de chocolate

Las napolitanas son perfectas para acompañar un desayuno, merendar o incluso como postre, además haciéndolas nosotros mismos podemos decidir el tamaño que queremos darle, por lo que pueden ser napolitanas grandes o mini napolitanas. Además, el relleno puede ser al gusto, yo las voy a preparar con crema de cacao, pero podéis ponerle crema, nata o lo que más os guste.

Ingredientes:

  • Hojaldre
  • Crema de cacao
  • Huevo
  • Fideos de chocolate
  • Mermelada de melocotón (opcional)

En esta ocasión no os especifico las cantidades de los ingredientes ya que dependerá de la cantidad de napolitanas que queráis hacer y del tamaño de las mismas para determinar la cantidad de cada ingrediente.

Preparación:

  1. Para empezar, colocamos la placa de hojaldre sobre la mesa de trabajo y con la ayuda de un cuchillo cortamos rectángulos del tamaño del que queramos hacer nuestras napolitanas, cuanto más grandes más placas necesitaremos. Encender el horno para que se precaliente.

    Extender el hojaldre

    Cortar rectangulos

  2. Cuando tengamos todos los rectángulos con una cuchara ponemos crema de cacao en el centro de la napolitana. Tener en cuenta que después hay que cerrarla así que no le pongáis más de la cuenta.

    Poner crema de cacao

  3. En este paso vamos a cerrar los bordes colocando un lado sobre el otro. Con el huevo batido vamos a pintar el cierre para sellarlo y que no se abra al hornear las napolitanas. Tanto el trasero como los bordes que habremos presionado un poco con el dedo.

    Cerrar la napolitana

    Sellar con huevo batido

  4. Para continuar si queréis podéis poner un poco de mermelada sobre la napolitana que le dejara más jugosa y además eso pegará las virutas de chocolate sobre ellas, en caso de que no os guste la mermelada podéis ponerle un poco de huevo batido que también mantendrá las virutas pegadas. Este paso es opcional, si no queréis decorarlas tampoco es necesario, quedaran igual de ricas.
  5. Dejamos que se hornee durante unos 15 minutos, esperamos a que el hojaldre este dorado, tener en cuenta que el tiempo es orientativo, dependerá de vuestro horno. Cuando estén doradas las sacamos y las colocamos sobre una rejilla para que se enfríen y no se humedezcan. Una vez frías podemos disfrutar de las napolitanas de chocolate.

    Napolitanas de chcolate

Ensaladilla rusa

En esta ocasión os traigo una receta ideal para el verano que todos hemos comido en muchas ocasiones. La ensaladilla rusa es un plato ideal para días calurosos, ya que se sirve fría y eso nos proporciona frescor en esos días veraniegos en los que no se nos pasa por la cabeza comer algo caliente. Como en otras ocasiones yo he añadido ciertos ingredientes, como maíz o soja, pero podéis añadir otros, yo le suelo poner también espárragos y pimientos de piquillo, pero en esta ocasión no tenia y no lleva, pero podéis ponerle si tenéis.

Ingredientes: para 2 personas

  • 3 patatas medianas
  • 2 huevos
  • Maíz
  • Soja
  • Zanahoria
  • Atún
  • Aceitunas
  • Jamón york
  • Sal
  • Mayonesa

Preparación:

  1. Para empezar con la receta vamos a poner una olla con abundante agua a cocer con una pizca de sal, cuando comience a hervir ponemos las patatas peladas y dejamos durante unos 5 minutos. En el caso de que la zanahoria vaya a ser cruda tenéis que añadirla a la olla pasado ese tiempo, igual que los huevos. Una vez tengamos todos los elementos cocidos, comprobamos que las patatas se pinchan con facilidad, retiramos del fuego, escurrimos y dejamos que se enfríen.

    Cocer las patatas y el huevo

  2. Una vez fríos los elementos, empezamos pelando las patatas, una vez peladas todas con la ayuda de un cuchillo vamos picando en trozos más bien pequeños y vamos dejando en un bol o fuente.

    Picar las patatas

  3. Después pelamos uno de los huevos y lo picamos también, le ponemos la zanahoria en trozos pequeños y añadimos el resto de ingredientes, en el caso de las aceitunas dejar alguna para la decoración, el jamón lo cortaremos en tacos pequeños y el atún lo incorporaremos con el jugo, al resto le quitaremos el jugo antes de añadirlo.

    Añadimos los ingredientes

  4. Ahora es el momento de añadirle una pizca de sal, al gusto y la mayonesa, con la ayuda de una cuchara removemos bien integrando la mayonesa perfectamente y haciendo que todos los ingredientes se repartan bien.

    Incluir la mayonesa

  5. Para terminar, pelamos el otro huevo y lo partimos en 4 rodajas, colocamos un trozo de huevo entre 2 aceitunas rodeando la ensaladilla. Si tenéis para poner espárragos y pimiento del piquillo además de incluirlos en la ensaladilla guardar para añadir a la decoración.

    Terminar la ensaladilla

  6. Después la dejamos en el frigorífico durante al menos 1 hora, cuanto más tiempo mejor, más fresca nos la comeremos. una vez lista podéis servir en los platos.

    Ensaladilla rusa

 

Merluza en salsa de gambas

En esta ocasión os traigo otra exquisita forma de degustar una rica merluza con una deliciosa salsa de gambas que os dejar un estupendo sabor de boca. Con esta receta dejaremos impresionados a nuestros invitados o disfrutaremos de una comida especial con nuestra pareja. Una receta sencilla y que no nos llevara mucho tiempo con la que disfrutar de un rico pescado.

Ingredientes: para 2 personas

  • 6 – 8 filetes de merluza
  • 150 gr de gambas peladas
  • 1 vaso de agua
  • Una cucharada de harina
  • 2 patatas medianas
  • 100 ml de nata
  • ½ cebolla
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite

Preparación:

  1. Para empezar, picamos la cebolla en trozos, que sean lo más pequeños posibles, ponemos una olla con un poco de aceite, cuando este caliente añadimos la cebolla con una pizca de sal. Dejamos que se sofría mientras pelamos las patatas y las partimos en rodajas que reservaremos.

    Sofreír la cebolla y el ajo

  2. Cuando la cebolla este cocinada añadimos una cucharada de harina y mezclamos bien para integrarla y que después se ligue con facilidad.

    Añadir la harina

  3. En este momento añadimos las gambas, no todas, reservar alguna para más adelante, dejando que se sofrían en el jugo, cosa que hará que desprendan algo más de jugo.

    Añadir las gambas

  1. Ahora vamos a añadir el agua y la nata, dejamos unos minutos removiendo para que la salsa se vaya preparando. Cuando veamos que todos los ingredientes están cocinados, le pasamos la batidora para triturar bien y dejamos que siga cocinándose.

    Añadir la nata y el agua

  2. Cuando veamos que está a punto de empezar a hervir añadimos las patatas, las gambas y el pescado. Dejamos que se cocine tranquilamente, sin dejar de remover con cuidado para no deshacer el pescado, pero procurando que la salsa se ligue y no se pegue.

    Añadir el pescado, las patatas y las gambas

  3. Cuando las patatas se pinchen con facilidad y el pescado este jugoso podéis servir y disfrutar de esta delicia.

    Merluza en salsa de gambas